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jueves, 29 de noviembre de 2007
14:07:00

Por cada comentario que haces, Dios salva un gatito

Cuento 1: La notita musical


“El hombre es el verdadero creador
de su destino. Cuando no está convenido
de ello no es nada en la vida.”
Gustavo Le Bon


En una tarde acogedora de campiña, la hiniesta despertaba al conjuro de la brisa vespertina. Una suave alfombra de verde césped cubría la loma norte, donde se erguía sólida, de corte majestuosa durante generaciones, una pequeña mansión de corte burgués. Ladrillos mas, recuerdos menos, la mansión conservaba casi intactos, al menos en la forma, algunas habitaciones, enseres, olores, sonidos, anhelos quebrados, siendo uno de estos, un piano de cola, adquirido por una tía o un abuelo soñador, melómano, y conservado por el desinterés de una casta indolente.
Pudo ser casualidad...
Ahora es habitado por almas solidarias, inquietas, ardillas, mapaches, colibríes. Como quiera que sea, un árbol protege el sur de la mansión, justo encima de la sala donde se encuentra el piano. Una pareja de ardillas terminaba su recolección de bayas, transportándolas por una rama nervuda y fuerte a su hogar. Al guardar la última, una de ellas divisó un racimo olvidado en la rama adyacente a la primera.
Avisarle a su compañera y saltar juntos a la rama vecina fue uno. Como también lo fue el romper la rama y caer encima del techo. Quedarónse tranquilas por unos instantes. Se miraron sorprendidas. Se reincorporaron y encaminaron a la orilla. Pero la caída continuó. Unas tejas se aflojaron por la fuerza del impacto y cedieron ante el movimiento.
Cayeron sobre el piano. Un golpe seco, armónico fue el único sonido que se escuchó. Nuestras asombradas y algo mareadas amigas, después de sacudir nuevamente sus cabezas, examinaron el lugar. El reciente orificio en el techo permitió inundar la habitación de luz pura, nueva. Algunos pedazos de vidrio y espejos en el suelo, posiblemente partes de un vitral o un gran espejo biselado, provocaron un estallido de hacer luminosos en diversos colores y tonos. La habitación cobró, con gran felicidad de nuestras amigas, una áurea de sosiego irreal.
Una de las ardillas siguió con rápidos movimientos de cabeza, uno de estos haces luminosos, la otra se rascaba la nariz. Estaba asombrada.
Finalmente, el blanco marfil del teclado, brilló con luz de vida. Tal vez. Como si fuese parte de un designio secreto, el que permitió dejar casi intacta el arpa del instrumento. Tal vez...
Nuestras inquietas amigas curiosearon el pequeño río blanco de marfil. Una seguía rascándose la nariz (¿no sería mejor la cabeza?), la otra se inclinó un poco. Un poquito nomás.
Sigue la caída.
Cayó sobre una de las teclas. El efecto fue maravilloso. Por gracia de la naturaleza y el tiempo, una cuerda, sólo una, se encontraba tensada y afinada. La tecla sobre la que cayó nuestra amiga, en vieja costumbre, articulo el martillo, golpeando la cuerda.
Siguió un silencia. Muy cortito.
Siguió un nacimiento. Sonó una nota. Había nacido el sonido en una notita.
Irguiendo su moñito, levantando su cuerpecito de bastón, atravesó la tapa del piano, siguió la luz que entraba por el techo y se elevó en el calmo espacio.
Abajo, alguien sacudía, una vez más, su adolorida cabeza, y otra, dejaba de rascarse la nariz. Pero abrió sus enormes ojos y pareció verse una leve sonrisa. ¿Por qué no?.
La notita siguió elevándose. Y pensó :
-¿Qué es lo que estoy haciendo?. ¿Dónde estoy ahora?.
Entonces una suave brisa la tomó con suma delicadez y se la llevó con dirección al mar.
-Veamos. Yo tengo un deber que cumplir. Lo presiento. Pero, ¿Cuál será?. ¿Habrán más como yo o seré la única? - pensaba la notita.

Cerca de la playa, creció una ciudad de sosegadas costumbres. Sociedad sin bandera. Ciudad abierta.
El aire que se respiraba era emotivo. Un bello acontecimiento estaba por suceder. Del otro lado del océano, vino una gran orquesta para compartir emociones. Se prepararon carruajes de gala, vestidos de lino y seda y dulces. Muchos dulces. El concierto sería al atardecer en la Sala Municipal.
La gente comentaba. Se preguntaban. Se preparaban.
Silencio. El Director.
Paso firme y sencillo. Batuta en mano, listo para comenzar.
¡Ahora!.
Como una suave cascada invertida, empezaron a subir las notas musicales. Blancas y morenas, gorditas y flaquitas, en grupo o solas. Pero todas en orden y bien risueñas, tomadas de la colita o del mechoncito.
Claro, a algunas las llevaban en brazos. Esas son las redondas. Si no, ¿cómo unírseles?.
Sobre la campiña, la ciudad. En ella, el Salón Municipal. Del interior, y atravesando el techo y pisos, una columna de notas y notitas. A lo lejos, un puntito. ¿Un puntito?. ¡No!. ¡Es nuestra notita!.
Ella había ya divisado a sus hermanas y trató de correr o ir más aprisa, pues las notitas no tienen pies ni brazos. Tenía que alcanzarlas antes de que el concierto termine, pues sino, se quedaría muy sola. Sólita.
Dentro de la sala, ajeno al drama aéreo-musical, el director estaba por terminar.
Faltaban unos cuantos compases. De pronto, levantaron los brazos bien en alto. Cerró los ojos.
¡Terminó!.
¡Y el milagro emocionó!.
Justo después de las notas finales, cuando atravesaban estas el techo, e iniciaban camino al aterpeciolado cielo vespertino, la notita llegó. Y soltó su sonido a la vez que se elevaba con sus hermanas.
-¡Viva!. ¡Viva!. ¡Lo logré!. ¡Viva!. - pensó la notita.
Abajo, en la sala, los músicos atónitos. El Director molesto. ¿Quién tocó esa nota extra?. Pero fue tan bello ese sonido aislado, tan puro, que todos los oyentes no pudieron aplaudir, ni vitorear.
Una lágrima corría por sus mejillas.
Arriba, en el rosado cielo, había una notita que revoloteaba de contenta. Abajo, en la loma sur, eran dos las que se rascaban la nariz.

*****


martes, 13 de noviembre de 2007
14:06:00

Por cada comentario que haces, Dios salva un gatito

Cuento 2: Sonata


“Lo esencial para la feli-
cidad de la vida es lo que uno
tiene en sí mismo.”
Schopenhauer


Tenía casi todos los años vividos. El camino andado que no puede ser caminado de nuevo. Se erguía altivo aún frente a los tiempos venideros, con la dignidad del orgullo herido.
Tenía la edad de la meditación. De los sueños diferentes.
Regresó a la pensión faltando pocos minutos para el desayuno, después de su habitual caminar por el sendero silencioso, carente de compañía, que realizaba diariamente por el malecón, en busca de lo perdido y de lo ignorado. Como siempre. El saludo al portero fue acompañado con una leve pero fresca sonrisa. El patio tenía un leve resplandor debido a la suave brisa marina de la mañana. Las flores ya habían abierto sus ventanas al sol y los inocentes pequineses, empezaron a mover sus pequeñas colitas, enrumbando a la cocina en busca de la mano blanca que los estuvo alimentando desde que nacieron.
Al subir los peldaños que separaban su habitación del mundo terreno, pensó que hoy podría terminar de leer el periódico que encontró en el parque días atrás.
Hoy, los escalones no chirriaron a su paso, como si mostraran respeto.
Al llegar a su habitación, la tranquilidad regresó a su rostro, presa de la tensión debido al esfuerzo por subir la escalera. Se sentó cerca de una mesita que le servía como un pequeño buró aristocrático. Encima, lo que más llamaba la atención, era la pequeña vitrola.
Como es la vida. Conforme más sabios y sensibles nos volvemos, con la consiguiente vejez, más nos encogemos. Debe ser por ceder espacio a los que vienen.
Y como a nuestras pertenencias más preciadas les profesamos amor y cuidados, al igual que uno, también parecen paras inadvertidas.
Tenía sólo dos discos de pesado acetato, con un gran sello en el centro. Uno de ellos era una grabación sinfónica muy densa. Él me confesó que la ponía para darse aires intelectuales. Cuando las visitas...
Ese disco estaba casi nuevo.
El otro, una sonata, de un compositor olvidado. Su belleza es campesina, pero de sencillez notoria. Pocas notas y mucho sentimiento. Esta grabación sólo la oía cuando la tristeza le nublaba el pensamiento y sumía en penumbra su accionar.
Ese disco estaba gastado.
Pero él recordaba muy bien cada sonido. Su mente, al oír la grabación, actuaba como un filtro : sólo las emociones podían penetrarlo. Las impurezas, no.
Echó a andar la vitrola. Escuchó.
Soltó una lágrima y un quejido suave. Ladeó la cabeza y busco con la vista el disco que giraba. ¿Qué le estaba sucediendo?. Antes no le había emocionado tanto.
A su nublada vista, regresaron las imágenes de antaño. Lugares, momentos y personas, llenaron su espacio. Rostros felices y serenos; lugares tranquilos. Entonces, ¿por qué esa presión en el pecho?.
¡Es que la música era otra!. Más llena, calma y con menos notas. ¿Cómo es eso posible?.
De súbito, la ventana se entreabrió. Eran dos gaviotas que regresaban del mar. En la entrada, un conejo blanco como la nieve.
Entonces, comprendió. Sonrió.
Hoy, por la noche, otro ocupará su habitación.

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viernes, 9 de noviembre de 2007
11:16:00

Por cada comentario que haces, Dios salva un gatito

El peligro de la ``Intifada hispana''


La creciente histeria antiinmigrante que se está dando en gran parte de Estados Unidos -impulsada por conductores de televisión irresponsables en búsqueda de mayores ratings y por los principales aspirantes republicanos a la presidencia- es una tendencia peligrosa: podría resultar en una ''intifada latina'' en un futuro no muy distante.

¿Se acuerdan de la intifada palestina de principios de los noventas, cuando miles de jóvenes palestinos frustrados tomaron las calles y lanzaron piedras contra las tropas israelíes? ¿Se acuerdan de la intifada francesa del verano del 2005, en que jóvenes musulmanes marginados de la sociedad quemaron carros y tiendas en los suburbios de París?

Quizás veamos algo similar de parte de algunos de los 13 millones de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos, la mayoría de ellos hispanos, quienes se sienten cada vez más vilipendiados por los medios, cada vez más empujados hacia la economía subterránea por políticos timoratos, y cada vez más denegadas oportunidades de legalizar su situación por un Congreso pusilánime, temeroso de las críticas de los sectores más xenófobos de la sociedad.

Lo que se está creando en Estados Unidos, al cerrarle las puertas de la legalización a los indocumentados, es un submundo de personas que no van a irse de este país y, en realidad, no pueden ser deportados. Ellos y sus niños están viviendo ahora sin posibilidades de ascenso social, no importa cuán duro trabajen para ello. Muchos de ellos estarán cada vez más frustrados, cada vez más enojados, y no sería extraño que algunos de ellos se vuelvan violentos.

Estaba pensando sobre todo esto al leer sobre el rechazo del Senado de los Estados Unidos del Dream Act, un proyecto de ley que ofrecería una vía hacia la legalización a los hijos menores de inmigrantes indocumentados que hayan sido traídos a Estados Unidos por sus padres a una edad muy temprana, y que hayan obtenido un título universitario o hayan servido en el ejército.

El proyecto hubiera regularizado el estatus de jovenes como Juan y Alex Gómez, los dos hermanos de Miami que nacieron en Colombia y fueron traídos al país cuando eran muy pequeños, se graduaron con las mejores calificaciones, y ahora están luchando por no ser deportados a un país que ni siquiera recuerdan.

Hay unos 1.8 millones de niños en Estados Unidos que están creciendo como cualquier otro niño americano, frecuentemente no hablan otro idioma que el inglés, pero no tienen documentos legales, según el Centro Hispano Pew. Estos jóvenes tarde o temprano serán lanzados a un mercado laboral donde, por ley, no podrán obtener empleos.

Más aún, el incremento de las redadas a los indocumentados en las fábricas, respaldadas por el gobierno del presidente Bush, el aumento de las ordenanzas municipales prohibiendo a la gente rentar departamentos a los inmigrantes indocumentados, y la creciente xenofobia de los programas de radio y la televisión por cable dejarán su marca en estos y otros niños en comunidades inmigrantes.

Un nuevo estudio del Instituto Urbano y el Consejo Nacional de la Raza dice que hay cerca de 5 millones de niños con al menos un padre indocumentado. El estudio investigó el impacto familiar de las recientes redadas en Colorado, Nebraska y Massachusetts, donde cerca de 900 trabajadores indocumentados fueron arrestados en sus lugares de trabajo, y sus niños -la mayoría de ellos pequeños- fueron repentinamente privados de sus padres o madres.

''La combinación del miedo, aislamiento, y necesidades económicas está produciendo problemas de salud mental tales como la depresión, la ansiedad de separación, el trastorno de estrés postraumático y pensamientos suicidas'', dice el estudio.

Mi opinión: hay que detener esta histeria xenofóbica. Y por favor, estimados lectores de Estados Unidos que exigen medidas mas fuertes contra la inmigración, no me digan - como lo hacen siempre que escribo sobre este tema- que estoy siendo deshonesto al no especificar que ustedes no están contra la inmigración legal, sino solo contra los ``ilegales''.

Vuestro razonamiento es tramposo. El incumplimiento de las reglas inmigratorias no debería demonizar a estos inmigrantes con la etiqueta de ``ilegales''.

Uno puede violar una norma legal, pero eso no lo convierte en una persona ilegal. Uno puede recibir una multa por exceso de velocidad, pero eso no lo hace un ser humano ''ilegal'', por más que el daño potencial de manejar imprudentemente podría ser mucho mayor al que pueden hacer la mayoría de los inmigrantes indocumentados que trabajan con abnegación en este país.

Las políticas inmigratorias limitadas a represión, el etiquetamiento de seres humanos como ''ilegales'', y la privación de cualquier esperanza de legalización y acsenso social a millones de personas -en lugar de procurar una mayor integración económica con América Latina para reducir las presiones migratorias -no solo son políticas equivocadas, sino peligrosas. Los millones de indocumentados en este país no se irán. Solo se pondrán cada vez más enojados.

 

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Fuente : El peligro de la ``Intifada hispana''
Autor : Andrés Oppenheimer
Web : El Nuevo Herald


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lunes, 5 de noviembre de 2007
22:35:00

Por cada comentario que haces, Dios salva un gatito

Mis sitios preferidos y más visitados


Bueno, todos tenemos una colección de webs que nos gusta visitar constantemente, inclusive diario, por varias razones: queremos información, queremos programas "pirateados", queremos distraernos, queremos excitarnos, en fin, la gama de opciones es amplia como las ideas de iniciar un nuevo día.

Aquí les comparto mi lista de webs preferidos que visito regularmente, y en cada caso indico el porque los visito y que tan frecuentemente los visito.




SOFTONIC
Este web lo visito por lo menos 2 veces al mes, principalmente para revisar opiniones de usuarios sobre algún programa que me interese, o para buscar alternativas a un programa. Como estoy suscrito a sus RSS todos los días veo las novedades (lo que publican o re-publican). También lo visito para revisar su foro, buscando igualmente opiniones y experiencias sobre un software en particular. Antes visitaba Tucows pero últimamente ha perdido, digamos que su encanto.





NEWS GROUPS DE MICROSOFT
Aunque rara vez reviso los news por web (lo hago usando el Thunderbird ya que me ofrece mayores prestaciones que el Outlook Express), los news los reviso diario, a veces hasta 3 veces por día. No estoy suscrito a todos los grupos de noticias pues solamente estoy en los que son de interés y ayuda para mi trabajo. Me gusta mucho leer las preguntas y ver las opciones de respuestas pues así se aprende mucho. Varios programas y herramientas de trabajo las he "descubierto" en los news grupos, así como consejos para mantener el sistema operativo sano y eficiente.



HOTSCRIPTS
Este sitio lo visito sin falta 1 vez al mes, buscando nuevos scripts principalmente en PHP pues la mayoría son gratuitos, y de vez en cuando los scripts en ASP que lamentablemente son de pago la mayoría. Pero en ambos casos reviso lo nuevo para ver que cosas novedosas hay en la red sobre el tema, y eventualmente desarrollar mi versión personalizada.





IMDB
Me encanta el cine y la televisión. Este web lo visito casi diario. Por ejemplo hace poco volví a ver por cable la película Cyborg y me pregunté "¿Que será de la vida de van Damme?", porque lo último que supe es que tuvo un problema de drogas (una lástima, con ese físico y habilidades en artes marciales, sin contar su carrera como héroe de acción, caer en drogas, algo que no comprendo) y claro, visito este web y me entero de todo. Me gusta seguir la carrera de mis actores preferidos y saber que ha sido de ellos, por ejemplo los actores de la serie "Papá lo sabe todo" de la década de los 60 me parece, o los de la serie "Bonanza".

Me entusiasma este tipo de lucha. Me resulta sumamente entretenida. Entro más o menos 1 vez a la semana para ver novedades y principalmente para ver las fotos de los eventos y los vídeos, pues aquí en Perú el canal 9 (http://www.atv.com.pe/) lo pasa todos los sábados (RAW y SmackDown) con 1 mes de atraso y bueno, digamos que complementa lo que veo con lo que leo.

Este fue el primer web de noticias que encontré que ofrecía (ya no más) el servicio de noticias en tu web. El único pero que le encuentro es que jamás responden los mensajes enviados a su email de contacto. Pero la organización y noticias que publican siempre son claras, documentadas y novedosas. Lo visito un par de veces por semana, principalmente las secciones de Internet y Tecnología.

Lo he "descubierto" hace poco y he encontrado en este web información mucho más actualizada (la publican a los pocos minutos de acontecido el evento) y es bastante variada, además de ofrecer varios servicios adicionales para el usuario común.

Mi punto de partida cuando quiero averiguar detalles de algo, de alguien o de alguna palabra. Son pocas las búsquedas que no me han dado resultados a revisar, muy pocas. Lo tengo registrado como uno de los motores de búsqueda en el IE7.






SPEEDTEST.NET SPEAKEASY
Estos son unos de los mejores medidores de velocidad de navegación (velocidad de descarga y subida) que hay en la red. No me fío para nada del test de telefónica, pues sus resultados jamás indican la realidad (no hasta el momento), así que estos 2 me resultan por demás útiles. Los visito casi a diario.





Aquí no hay discusión alguna. Cada 2do martes de cada mes paso por este web para actualizar mi sistema operativo. En los newsgroups de Microsoft siempre publican con algunos días de anticipación las actualizaciones que se van a dar. Microsoft siempre actualiza todos sus sistemas operativos con soporte técnico vigente todos los segundos martes de cada mes. Eventualmente anuncian actualizaciones extraordinarias (que también me entero por los newsgroups) y al toque paso por este sitio para mantener mi Xp al día y seguro.


Visito este web unas 3 veces al mes para ver si hay nuevos artículos, tips y descargas de herramientas y scripts para ASP, PHP, XML, CMS y demás tecnologías de la programación. Aunque esta en inglés no es complicado entenderlos completamente, sobre todo los artículos que vienen con códigos de ejemplos para ampliar la explicación del mismo. Es altamente recomendable.





Este es mi pequeño paraíso de manuales de todo tipo. Hay literalmente como en botica de chino, encuentras de todo y para todos los gustos. Es verdad que hay webs en que hay manuales más completos o más dinámicos, pero estos son por lo general, diría en un 80%, manuales técnicos escritos no para guiar a los usuarios sino para enseñar a un buen nivel. Por aquí paso 1 ves al mes promedio.




Desde que conocí este web (por los news de Microsoft) lo visito 1 ves al mes para pasar el test de limpieza en línea. La primera vez instala un control ActiveX que permite revisar en línea tu PC. Luego se encarga de ver la cuestión de archivos temporales, del registro y de la configuración general del sistema. Es una herramienta nativa de Microsoft a la cual le tengo mucha confianza, en vez de las herramientas de terceros que juran y perjuran que optimizan Windows de tal manera que ni Microsoft puede hacerlo (algo francamente tonto como para creerles, ¿no?).



Aquí tengo 2 cuentas. Una es para publicar vídeos que luego comparto en mi blog y otra cuenta es de carácter más bien personal. Este web lo visito 1 ves a la semana y busco siempre vídeos de pianistas, animaciones por computadora y cosas entretenidas. Luego las incluyo en mi lista de favoritos y aquellas que me gustan más las bajo con alguno de los cientos de programas gratuitos que hoy hay para este fin. Estos programas los consigo en Softonic.








Mi sitio preferido para encontrar scripts en javascript y ajax (hay pocos pero interesantes). Son gratuitos y facilmente modificables. Varias veces he "creado" uno utilizando 2 o más scripts. En este sitio aprendí mucho del lenguaje javascript, creo que más que leyendo los manuales y tutoriales que encontré en la red.




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viernes, 2 de noviembre de 2007
14:04:00

Por cada comentario que haces, Dios salva un gatito

Cuento 3: Poemas


“Nada hay que no merezca ser visto,
por lo menor una vez; cuanto más se ve,
menos peligro se corre de asombrase
y admirar sin razón.”


Todo empezó a la salida de la Exposición Anual del Condado. Este año hubo más variedades y entretenimientos que el año pasado. Sin embargo, el esperado stand de libros y manuscritos antiguos, fue clausurado intempestivamente.
Fue una gran desilusión. ¿Qué sucedería?. Si hasta ayer estuvo atendiendo al público.
Soy un amante de las antigüedades. Pude enterarme que en la exposición, iban a ofertar libros de una cofradía cuya antigüedad se pierde en los pasillos de los obscuros sentimientos humanos. Se participó que sólo venderían algunos libros y colecciones, pero que la atracción principal, sería unos mamotretos de colección.
Al menos eso se dijo. De todas formas, ese stand fue clausurado. No había pues, motivo para dilatar más mi estadía.
Tomé el sendero que cruza el bosque carmesí, llamado de esta forma, por los cedros de abundantes follaje, rumbo a mi casa. Era poco más de medio día. Estaba mortificado por lo acontecido, que no me percaté que había tomado el viejo camino, el que pasa por el Castillo. Sólo cuando llegué al claro donde un puente de piedra blanca domina el horizonte, reparé de mi equivocación.
-Primero los libros. Ahora caminar más de la cuenta. ¡Que día!. Menos mal que no hace mucho calor. - exclamé a media voz, algo avergonzado de mi distracción.
Pero, a lo hecho, pecho. Crucé el puente y pude observar frente a mí, el Castillo. Pensé recuperar, tanto el tiempo como la distancia perdida. Me salí del sendero y me fui a campo traviesa. Conocía bien la zona, pues yo nací aquí y nunca emigré a otros lares.
Caminé como unos cien metros, cuando para sorpresa mía, divise el Castillo por entre los árboles. Sonreí ante lo que consideraba un inocente error de orientación. Me desvié a la izquierda, y pude ver como el Castillo se ocultaba entre los árboles a medida que avanzaba.
Pero, cuando desapareció completamente de mi vista, volví a divisarlo nuevamente, enfrente de mí, entre los árboles. Un ligero escalofrío desnudó mi evidente temor. ¿Qué era lo que me pasaba?. Tomé mi derecha y corrí. Fui muy rápido y logré avanzar como doscientos metros, cuando me vi obligado a detenerme en seco. El Castillo estaba delante.
Di un grito ahogado. Empecé a retroceder sin dejar de ver el Castillo, lentamente, cuando choqué con lo que supuse era un árbol. Volteé raudo y quedé inmóvil. Con lo que había chocado era con la gran puerta de madera y metal del Castillo.
La estuve observando un momento. Luego me deje caer en el césped del suelo. Estaba agotado.
Empecé a sollozar. No podía ni creer ni entender lo que estaba sucediendo. Simplemente era imposible lo que parecía estar aconteciéndome. Volteé a buscar el Castillo que supuse había estado dejando atrás, y sólo vi follaje y los breznos en burlón movimiento.
Recién entonces me percaté que el cielo se había obscurecido y que las estrellas titilaban. Tampoco eso era posible. No había pasado ni cinco minutos desde que choqué con la puerta. Y yo no me había desmayado en ningún momento.
No sabía si aguardar los acontecimientos o llamar a la puerta. Tampoco entonces tuve que esperar mucho.
La puerta estaba abierta.
¿Desde cuándo?. No lo sabría decir. De verdad.
Respiré profundo y entre lentamente. Los muros por afuera, eran de piedra blanca, por dentro, como de cristal opaco. Parecía que dentro de cada piedra y ladrillo había una luz. El efecto era sobrecogedor e irreal. Muy irreal.
Me volví para ver el bosque, o para darme ánimo. No había puerta. ¡Sólo un muro de cristales opacos!.
Mi temor era evidente. Tanto como mi impotencia. La sala donde estaba era enorme, con varios arcos que eran umbrales de escaleras. En el techo, había una gigantesca pluma de ganso, de las usadas para escritura.
Estaba hecha de un metal plateado brillante.
El piso, del mismo cristal opaco que las paredes del castillo, reflejaba fantasmalmente la pluma. Me sentí desconcertado. Decidí ir por una de las escaleras. Cuando me enfrenté a una de ellas, no pude distinguir el final. Tomé aliento y empecé a subir de dos en dos. Yo vi que avanzaba, pues los muros a mi costado se movían.
¿Serían cinco minutos?. Lo ignoro, sólo sé que me empezaba a cansar. Me detuve y volteé para ver cuento había avanzado. ¡Sorpresa y pánico!. !Sólo había subido una grada!. Salté de inmediato al piso, y me dirigí a otra escalera.
A la carrera subí. Estaba por ver detrás de mí, cuando vi una luz enfrente. ¡Por fin!. Si, era una puerta. Di dos brincos y atravesé el umbral. Sólo tarde unos instantes para darme cuenta de que regresé al mismo sitio de partida.
Volteé a buscar la escalera, por donde subí. Sólo había un muro de cristal opaco.
¡Grite!. Fue un grito sin sonido, ni color. No pensaba. Sólo temía.
De pronto, vi una sombra a través del muro. Corrí en su dirección hasta toparme con el muro. Golpeé el muro al mismo tiempo que gritaba :
-¿Quién es Ud. ?. ¿Qué daño le he hecho?.
-Tú buscabas mis libros, ¿no?. ¿Por qué?. -respondió con calma una voz bien articulada.
-Soy coleccionista. ¿Quién es Ud. ?. -respondí entre sorprendido y temeroso. ¿Sus libros había dicho?. ¿Qué quería darme a entender?.
-Pues da la casualidad, de que yo también soy coleccionista...
-¡¿Cómo? !.
-Sí, mi amigo. Yo colecciono historias...
-No le entiendo -respondí francamente asustado.
-Historias de temores...
Una sombra me llamó la atención. Al voltear, vi la pluma que escribía mi nombre en el piso. Otra sombra me hizo mirar al techo. Era como si estuvieran cerrando un libro y yo estuviera dentro.
¡Dios!. ¡Yo estoy dentro de un libro!.

Al día siguiente, el stand de libros y manuscritos antiguos reabrió. Tal vez la gente no se dio cuenta, pera en la colección, había un libro más. Sólo uno más.

*****

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